domingo, 9 de diciembre de 2007

El Dollar que nos Amenaza


BUENOS AIRES (Reuters) - Francia dijo el sábado que el tipo de cambio del euro contra el dólar y las monedas asiáticas no refleja los fundamentos económicos y advirtió que la debilidad del dólar conlleva riesgos inflacionarios.
"A nadie le conviene que el dólar siga en los niveles bajos de hoy. Es peligroso, naturalmente para Europa, que se ve colocada en dificultades, notablemente en lo que se refiere a las exportaciones," dijo el primer ministro Francois Fillon durante un foro económico franco-argentino.
"Pienso que es peligroso para el equilibrio financiero de todo el mundo porque cuando el dólar está demasiado débil, aparecen riesgos de inflación," sostuvo.
El euro recientemente alcanzó récord históricos arriba de 1,4960 dólares y ha acumulado ganancias de más de 11 por ciento contra el dólar en lo que va del año.
Tal apreciación hace que sean menos competitivas las exportaciones de la zona euro en términos de otras monedas y reduce el valor en euros de las ganancias internacionales de los exportadores.
Francia ha sido el crítico más directo en Europa del ascenso de la moneda única en los mercados cambiarios, y durante mucho tiempo estuvo aislada en esa posición.
No obstante, Alemania y otros en la zona euro han comenzado a quejarse por lo que calificaron como movimientos "desordenados" de los tipos de cambio.

Un Banco para America Latina

BUENOS AIRES (Reuters) - Siete de los mayores países de Sudamérica fundaron el domingo el Banco del Sur, una entidad que buscará afianzar la integración regional y la independencia de los organismos multilaterales de crédito que comandan las grandes potencias mundiales.
Los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay y Venezuela, más un enviado de Uruguay, firmaron el domingo en Buenos Aires el acta constitutiva del banco, una idea del líder venezolano Hugo Chávez, que se prevé tenga un capital inicial de unos 7.000 millones de dólares.
"Estamos hoy dando un paso decisivo en la construcción del sueño de integración de los pueblos de América del Sur," dijo el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la Casa Rosada.
"La mayoría de los países de nuestra región ya participa del proceso de creación del banco. Brasil espera que los demás países también se unan a nosotros en esta institución crucial," afirmó antes de señalar que su par uruguayo, Tabaré Vázquez, firmará el acta el lunes.
La firma, que abre un período de 60 días para definir los detalles operativos, se realizó en la Casa de Gobierno de Argentina, en el último acto como presidente de Néstor Kirchner, quien el lunes entregará el poder a su esposa Cristina Fernández.
Una fuente del Ministerio de Economía de Argentina dijo a Reuters que en los 60 días tras la firma se definirán los aportes que realizará cada país y su poder de voto.
Una de las posibilidades es que un 10 por ciento del capital inicial sea realizado en efectivo y que para el resto los países emitan deuda, agregó.
"El Banco del Sur parece ser uno de los más convincentes proyectos para impulsar el financiamiento auténticamente latinoamericano," dijo Roberto Mallen, del Consejo de Asuntos Hemisféricos con sede en Washington.
Aseguró que la estructura pensada para el banco no permitirá que Chávez lo domine, aún cuando tendrá sede en Caracas.
Según el borrador del acta fundacional, al que tuvo acceso Reuters, la entidad tendrá como objetivo "financiar el desarrollo económico y social de los países de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) miembros del Banco, en forma equilibrada y estable."
También será una herramienta para "fortalecer la integración; reducir las asimetrías y promover la equitativa distribución de las inversiones dentro de los países miembros del Banco," afirma el acta.
Brasil, la mayor potencia sudamericana, dudó en participar del proyecto, aunque aceptó al decidirse que la institución financiara proyectos de desarrollo como lo hace el Banco Mundial y no fuera un organismo para equilibrar países en crisis financiera como el Fondo Monetario Internacional.
El FMI es ampliamente criticado en América del Sur debido a las medidas que impuso para otorgar fondos, y que según Kirchner llevaron a Argentina a una profunda crisis en el 2002, que concluyó con la cesación de pagos, una fuerte devaluación de la moneda y el casi colapso del sistema financiero.
Argentina y Brasil cancelaron la totalidad de la deuda con el organismo mientras que otros países de la región, como Uruguay, fueron reduciendo su exposición con el FMI.